Podcasts como dispositivos de reconocimiento: hacia una educación antifascista que escuche y resista con la juventud
Por
Commcrisis
Publicada
18 de junio de 2026
Modificada
11 de agosto de 2026
Descripción de la actividad
Esta actividad se desarrolló en el marco de la asignatura Estructura del Sistema de Medios con el objetivo de generar un espacio de reflexión colectiva sobre la desinformación a partir de las propias experiencias del estudiantado y la visión de la juventud sobre el tema. Más que abordar el fenómeno desde una perspectiva exclusivamente teórica, se buscó comprender cómo las trayectorias biográficas, los entornos familiares, los barrios de procedencia, las experiencias de desigualdad o diversidad y las formas cotidianas de consumo mediático influyen en la manera en que los jóvenes perciben, interpretan y experimentan la desinformación. Partiendo de estas experiencias personales, se ha prestado especial atención a los efectos de la desinformación en la polarización y radicalización política entre jóvenes en un contexto de ascenso de la extrema derecha y el refuerzo del discurso de odio a través de bulos en redes sociales.
La actividad comenzó con un encuentro previo entre profesorado y estudiantes en formato de conversación abierta, donde se compartieron historias de vida, percepciones sobre la realidad social y experiencias personales vinculadas a la información, la política y las redes sociales. Este espacio sirvió para identificar temas comunes y elaborar posteriormente un guion flexible para la grabación de un podcast realizado en los estudios de la Universidad Rey Juan Carlos, en el campus de Vicálvaro. Aunque la grabación se organizó en torno a cuatro bloques temáticos —biografías, relatos de desinformación, hábitos informativos y propuestas de alfabetización mediática—, las intervenciones no estaban guionizadas, favoreciendo un diálogo espontáneo y auténtico.
Reflexión pedagógica
Las reflexiones de los estudiantes pusieron de manifiesto una percepción compleja de la desinformación. Lejos de limitarla a los bulos o a las noticias falsas, la relacionaron con fenómenos como la polarización política, los discursos de odio, la influencia de determinados influencers, los sesgos ideológicos en el consumo de información y la normalización de formas cotidianas de racismo y machismo. Resultó especialmente significativo cómo muchas de las experiencias compartidas partían de situaciones vividas en primera persona, mostrando que la desinformación no es únicamente un problema mediático o tecnológico, sino también una experiencia social que afecta a la convivencia, a la percepción de los demás y a la construcción de identidades.
Otro aspecto relevante fue la reflexión sobre las formas de información de la juventud. Los participantes coincidieron en señalar el papel central de las redes sociales, los memes y los creadores de contenido en la configuración de opiniones y visiones del mundo. Al mismo tiempo, mostraron una preocupación compartida por la pérdida de espacios de debate profundo y por la dificultad para contrastar información en entornos digitales caracterizados por la rapidez y la sobreabundancia de contenidos.
Desde una perspectiva docente, uno de los elementos más valiosos de la experiencia fue comprobar cómo el propio formato podcast funcionó como un dispositivo pedagógico. Más allá de su posible difusión posterior, la grabación generó un entorno donde los estudiantes percibieron que sus opiniones eran escuchadas y valoradas. A diferencia de otros debates más convencionales en el aula, el uso de los estudios de grabación y la construcción colectiva del programa favorecieron una implicación especialmente activa, otorgando protagonismo a los participantes y estimulando la reflexión crítica. En este sentido, el podcast se reveló no solo como una herramienta de comunicación, sino también como un catalizador para el diálogo y la escucha sobre un fenómeno tan complejo y cotidiano como la desinformación.
Finalmente, la experiencia propuso una reflexión donde la alfabetización mediática y educación antifascista dirigida a combatir la difusión de bulos, discursos de odio y procesos de radicalización entre la juventud debe partir de la escucha activa de los propios jóvenes. Con frecuencia, los debates públicos sobre desinformación se construyen sin contar con quienes habitan cotidianamente los entornos digitales donde estos fenómenos circulan y adquieren significado. Dar protagonismo a la juventud y generar espacios de diálogo intergeneracional resulta por tanto una tarea en un contexto de creciente polarización.
Profesor/es
Gabriel Bayarri
Profesor responsable
Mayane Dore
Profesora responsable
Este relato docente forma parte del proyecto VerificaLab que tiene como objetivo promover reflexiones sobre la desinformación desde una perspectiva transdisciplinar, generando una verificación colaborativa.
Para más detalles sobre esta actividad, consulta su guía docente completa en nuestro repositorio de recursos abierto.